Benjamín Camino y Lorenzo “Lolo” Orellana Sastre se preparan para afrontar el próximo 29 de agosto una competencia que puede marcar un antes y un después en sus carreras. Ambos serán parte del Torneo Nacional de Scootering, instancia clasificatoria para los World Skate Games 2026, que se disputarán en Paraguay.
Los dos representan a una nueva generación de riders de Río Grande que busca hacerse un lugar en la escena nacional y llevar el nombre de Tierra del Fuego lo más lejos posible.
Para Benjamín, el desafío llega con el respaldo de una experiencia internacional que ya le permitió vestir la camiseta argentina. Su vínculo con el scootering comenzó cuando tenía apenas tres años, cuando su hermano le regaló su primer monopatín.
A los cinco años ingresó al SkatePark de Deportes Urbanos, donde inicialmente practicaba BMX porque el scooter todavía no formaba parte de la propuesta. Allí tuvo como profesor a Gabriel Maldonado, quien le permitió desarrollarse en ambas disciplinas hasta que finalmente decidió dedicarse de lleno al scootering.
Hoy, varios años después, Benjamín está ante una nueva oportunidad internacional. El Nacional será clasificatorio directo para los World Skate Games y reconoce que la posibilidad genera cierta presión.
“Solo me pone un poco nervioso por el hecho de que es clasificatorio directo al Mundial. Fuera de eso, simboliza una oportunidad más para mostrar el talento fueguino”, explicó.
El antecedente más importante de su carrera llegó en 2025, cuando representó a Argentina en el Sudamericano de Florianópolis, Brasil, y consiguió el segundo puesto. Para Benjamín, aquella actuación tuvo un significado especial.
“El Sudamericano me dejó una enseñanza enorme: la de nunca rendirme sin importar lo que pase”, señaló. En ese camino pasó del tercer puesto obtenido en el último Nacional virtual al segundo lugar de toda Sudamérica, un salto que considera muy significativo.
Ahora la preparación es intensa. Entrena de lunes a sábado, alternando jornadas en el SkatePark y el gimnasio. A eso suma trabajos específicos para perfeccionar trucos, mejorar los tiempos de pasada, adaptarse a temperaturas más elevadas y, especialmente, cuidar el descanso.
Del otro lado está Lolo, quien tendrá una motivación diferente: será su primera competencia nacional después de más de tres años entrenando en Río Grande.
Su historia comenzó mirando videos de scootering en YouTube. Desde chico el deporte llamó su atención y, con el paso del tiempo, convirtió esa curiosidad inicial en una verdadera pasión.
“Estos tres años de entrenamiento fueron divertidos. Hice amigos, disfruté del deporte y practiqué mucho para estar donde estoy. Obvio que me golpeé, pero nunca dejé de intentar”, contó.
El Nacional será la posibilidad de salir por primera vez de la provincia para competir y representar a Tierra del Fuego.
“Era un momento que esperaba con ansias, poder competir fuera de la provincia e incluso representarla. La verdad, estoy contentísimo”, expresó.
Lolo también se prepara física y mentalmente para la competencia, con entrenamientos los lunes, miércoles y viernes. Y aunque su debut nacional ya representa un enorme desafío, no oculta el objetivo que está por encima de todo: llegar al Mundial.
“Siempre quise poder llegar a representar al país en el deporte que amo”, afirmó.
EL SUEÑO MUNDIALISTA
El 29 de agosto no será una fecha más para estos dos jóvenes fueguinos. El resultado puede abrirles la puerta a los World Skate Games 2026, donde tendrían la posibilidad de enfrentarse a riders de distintos lugares del mundo.
Para Benjamín, llegar a esa instancia significa mucho más que un puesto en un ranking: “Es el sueño de cada rider. No solo por el logro del lugar en el ranking mundial, sino también por conocer riders de nivel internacional y ver en persona la experiencia y el nivel del mundo entero”.
Pero antes de pensar en Paraguay, ambos deben afrontar una realidad que muchas veces acompaña a los deportistas fueguinos: los costos que implica competir fuera de la provincia.
Por eso, tanto Benjamín como Lolo se encuentran buscando sponsors, instituciones, marcas y colaboradores que puedan acompañarlos en este camino.
“Todo es bienvenido”, remarcó Benjamín, quien incluso lleva adelante una venta de tortas galesas para recaudar fondos y poder afrontar los gastos que demanda su participación.
Lolo, por su parte, también busca un sponsor que pueda acompañarlo especialmente en este camino rumbo al Mundial, además de ayuda para cubrir estadía y otros gastos.
El sueño ya está planteado. Ahora comienza la cuenta regresiva para el 29 de agosto, cuando dos jóvenes de Río Grande buscarán convertir años de entrenamiento, sacrificio y pasión en una oportunidad mundialista.


