La Escuela de Taekwondo que funciona en los Centros Comunitarios Municipales celebró este fin de semana su décimo aniversario con una jornada especial que reunió a estudiantes, profesores y familias en un encuentro cargado de exhibiciones, reconocimiento y emoción.
A lo largo de la actividad, chicos, jóvenes y adultos realizaron distintas demostraciones técnicas donde pusieron en escena parte del trabajo que vienen desarrollando durante el año. Patadas, formas, movimientos de defensa y ejercicios coordinados fueron parte de una presentación que dejó en evidencia no solo el aprendizaje deportivo, sino también la disciplina y constancia que demanda esta arte marcial.
El festejo contó además con el acompañamiento de autoridades municipales, quienes compartieron la jornada junto a quienes forman parte de una de las propuestas deportivas con mayor crecimiento dentro de los espacios comunitarios de la ciudad.
La escuela comenzó su camino hace una década de la mano de Ramón “Paco” Balbuena y, con el correr de los años, se transformó en una referencia dentro del deporte social riograndense. Actualmente reúne a cerca de 250 alumnos distribuidos en distintos puntos de Río Grande, con clases que se desarrollan tanto en los Centros Comunitarios como en los Espacios Jóvenes.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que gran parte del cuerpo de instructores surgió de la propia institución. Hoy son 11 los maestros que, tras haberse formado allí, continúan el legado enseñando a nuevas generaciones y consolidando el crecimiento de la disciplina.
Más allá de lo deportivo, la Escuela Municipal de Taekwondo se convirtió en un espacio de contención, aprendizaje y formación en valores, sosteniendo durante diez años una tarea que combina inclusión, compañerismo y desarrollo personal a través del deporte.





